Un inmigrante se convierte en asiento de coche para entrar en Melilla
Al iniciar el reconocimiento, unos extraños bultos llamaron la atención del guardia, que hizo bajar al copiloto. Esos bultos eran el cuerpo de un hombre, que hacía de asiento.
Al iniciar el reconocimiento, unos extraños bultos llamaron la atención del guardia, que hizo bajar al copiloto. Esos bultos eran el cuerpo de un hombre, que hacía de asiento.